Sánchez Mayo, Fernando
La defensa de Plutarco es un poemario que nace de una idea ética: la necesidad de mirar al ser humano en toda su complejidad, sin reducirlo a una sola falta ni a un juicio simplificador. Inspirado en una sentencia de Plutarco, el libro propone la defensa como un acto de conciencia: no absolver, sino negarse a mutilar la verdad.
La obra se articula en tres partes. En El jardín de los jacintos, la voz poética dialoga con figuras esenciales de la tradición literaria –de Walt Whitman a Federico García Lorca–, reconociendo en ellas una genealogía del deseo y una herencia espiritual. Dulce tóxico desciende a la experiencia íntima del amor, explorando sus formas –la pasión, la duda, la traición o la memoria– como territorios de revelación y herida. Finalmente, Oda del resarcimiento eleva un canto colectivo que reivindica la dignidad histórica de los hombres que amaron a otros hombres, convirtiendo la poesía en un acto de memoria, justicia y celebración.
Este libro es, en esencia, una afirmación del deseo como verdad irreductible y de la poesía como resistencia frente al olvido.