Cabanas Costi, Mafalda
El mismo sentimiento se vive distinto en un niño, un adolescente o un adulto. La misma persona cambia su mirada sobre una experiencia que la marca, según su entorno y su historia. Un divorcio, una pérdida, pueden desbaratar la infancia, y años después, esa misma niña, ya adulta, recordará, entenderá y quizá replicará aquellos patrones en sus relaciones. Vivimos marcados por los sentimientos, y por el recuerdo que dejan en nosotros.