Contreras Noceda, Nagore
Ser humana conlleva enfrentarse a todo tipo de sentimientos; voluntaria o involuntariamente. Pero incluso aquellos que nos incomodan, que nos duelen y que nos sacuden por dentro, se merecen su lugar. Lo único que no se merecen es que nos quedemos regocijándonos en ellos por el resto de nuestras vidas.
Por eso yo, en este libro, los he vomitado todos. Porque quedan muchas cosas buenas. Porque hay que seguir viviendo. Viviendo de verdad.
Y que nos quiten lo bailao’.