Castejón Sánchez, Laura
Palabras recogidas y alineadas, disparatadas inconexas mal escritas, tiernas y exactas sobre lo que supone la ausencia, el amor, la ausencia del amor, el tiempo, su falta, la vida y la muerte. Un vómito visceral sobre lo cotidiano, la belleza, los otros cuerpos y el propio. Todas las cosas que me pasan, todas las vidas que transito y todos los miedos que me aplastan tienen un título, un nombre y un número exacto de caracteres que brotan sin un asentamiento previo, sin un análisis y sin una relectura que me pudiera impulsar a borrarlos. Lo escribí y se quedó. Este libro es un campamento base a miles de metros de altura, es mi Everest, mi falta de oxígeno y mi Ventolín. Niña de agua es una fiesta sin aforo, un recorrido de petardos, mucho ruido, mucho silencio y un estriptis de mi pecho. Quedáis invitadas a mi fiesta, estáis invitadas a bailar conmigo: un dos tres un dos tres, mis pies son tus pies.