Lavao Calafell, Gabriel
¿A qué huele un domingo? Tal vez estos versos estén impregnados por ese mismo olor.
Hay días que no pasan del todo. Se quedan en las calles, en los balcones, en polígonos abandonados que se apagan cuando ya no queda nadie.
La tarde de un domingo recoge esos restos: lo que se dijo, lo que no, lo que se perdió sin hacer ruido.