Fernández-Pintado Muñoz-Rojas, Rafael
Han invadido las horas modernas aquellos momentos puros del campo. Quieren conquistar su reino, coronarse de gestos extraños, invadir montes y sembrados con otras leyes, tan lejanas a todo lo que sólo necesita horizontes de espacio y tiempo.
Una sombra ajena, como el huevo del cuco, ocupa hoy hogares, niega anhelos, cuelga calendarios frente a las eternidades. Dice a las encinas que se dejen llevar por los nuevos relojes, que ya su tiempo sobra.
Lo que canta este libro es la respuesta de robles y rebaños. Los llantos que se marcharon fueron sólo un resquicio de huida, no se cerró la puerta a las raíces del terruño, que sueña su regreso entre risas de niños.
Se escribe el futuro. Junto a sus lloros altivos quedarán expulsadas las voces sombrías que un día llegaron, que ya no caben en un surco.