Mitu
Amor es amor si se puede perder. Tu cariño me sacó de la trinchera y me enseñó a disfrutar de la vida, pero mi historia perdió a su testigo incluso antes de que se fuera. Con tu ida el mundo se reescribió, y contigo fuera de escena pude descubrir con quién había dormido; lágrimas que no lloré me destaparon los ojos.
Tu dorada compañía se reducía a cenizas mientras la gente decía que tenías perfil de manipulador. ¿Qué pasa cuando aquella relación perfecta resulta ser una en la que te difuminaste hasta desaparecer? Perdí la voz mientras me rodeabas con el brazo; ¿cómo miro a nuestros recuerdos ahora que no llevan máscara?
En estos 47 relatos hay preguntas que morirán incompletas, porque Terrassa nunca volverá a ser mía; eso no es bueno o malo, es solo algo a lo que me he tenido que enfrentar.