Figen Durak Haralali
Los personajes en cada relato, perdidos en un enmarañado cúmulo de emociones complejas, en medio de situaciones cotidianas, te hacen reír con su humor negro, mientras se enfrentan a la oscuridad o a la luz que llevan dentro, a veces por mediación de un búho, otras veces de una gaviota, hasta a un calefactor. Con cada conflicto se acercan más a conocerse a sí mismos y enfrentar las consecuencias de sus impulsos.