García Lozano, Ricardo
Estos poemas nacen de la mirada de un escultor acostumbrado a dar forma a la materia. Durante la mayor parte de mi vida hice formas de bronce; ahora es la palabra la que se convierte en materia modelable para crear imágenes donde la naturaleza, la música y el ser humano dialogan con el tiempo.
El lector encontrará mares que cantan, bosques que respiran, montañas que sueñan, cielos en movimiento y silencios que hablan. La belleza aparece con frecuencia como un destello fugaz, pero nunca ajena a la incertidumbre, al dolor o a la muerte, presencias constantes que no oscurecen la obra, sino que la dotan de profundidad. Frente a ellas surge siempre una afirmación de la vida, una búsqueda de sentido y una esperanza que se resiste a desaparecer.
Inspirándome unas veces en la contemplación de la naturaleza y otras en la música o en vivencias interiores, estos poemas recorren un territorio donde lo visible y lo invisible se entrelazan. Cada composición posee identidad propia, pero todas participan de una misma voz: la de quien contempla el mundo con los ojos de un escultor y descubre que las palabras también pueden tener volumen, peso, luz y movimiento.
Confío en que este poemario invite al lector a detenerse, volver a mirar y escuchar el silencio que guardan las cosas, donde la emoción se hace imagen y la poesía es escultura.