Sánchez González, Samuel
He aquí la historia de un mundo que maquilla su miseria con «amor», el amor es precioso, siempre que sea correspondido, pues no sería la primera vez que las manos de tu asesino se manchen de sangre en su honor.
Una pasión superficial que ha perdido completamente su significado, pues también es amor el abrazo de dos jóvenes enamorados entre las balaceras. Este cuento no se ha acabado.