García Caballero, Rafael
Anagnórisis de mis raíces nace de la belleza que se rompe; de lo etéreo que, al rozarlo, se vuelve herida; de lo idílico que, al sostenerlo, deja de ser eterno.
Porque amar también es perderse en el reflejo de lo ajeno, y es en ese extravío donde comienza la identidad.
El poemario desciende por el amor, la pérdida y la reconstrucción de uno mismo, hasta alcanzar la anagnórisis de sus propias raíces.
No todo lo que duele se olvida. No todo lo que se rompe deja de ser hermoso.