Pérez Cameo, Natalia
Tal y como intentó explicar a sus amigas y a todo el mundo, cuando le preguntaron qué ha pasado, la protagonista narra en monólogo los motivos que le llevaron a pedir el divorcio. Y no es que pasara nada, es que pasó todo, pero de forma aislada, casi anecdótica. Hasta que un día lo soltó todo junto tomando un café y ya no podía mirar para otro lado. Porque a veces elegimos no ver lo que tenemos delante y necesitamos que pase algo, o a alguien, que nos abra los ojos. Pero como la solución no siempre depende únicamente de nosotros, si la otra parte no quiere entenderlo no te queda más remedio que armarte de valor y romperlo todo para empezar de nuevo.