Goltzman, Roberto
La persona es una máquina biológica, un motor de combustión interna que, en su intercambio con el entorno, deja marcas de su existencia. Estas marcas tiene forma física y tangible –arte, comidas, construcciones, hijos, sonidos, aromas…– y efímera e intangible. Ambas son generadas por el espíritu del hombre. Es su espíritu, aún no descifrado por la ciencia, el que nos da vida, libido, creatividad; y esto es lo que humilde y parcialmente, expreso en estas páginas.
En el camino del alma, ésta experimenta y, a veces, aprende. Y como humanos que somos, las experiencias se perciben también emocionalmente.
Este breve poemario, refleja una parte de una vida, de pasiones, de dudas, de éxitos, de tropiezos. Nunca fracasos. La vida no puede ser un fracaso si se vive.
Espero que, al menos, querido lector, te suponga otra perspectiva en momentos de sombra y refresque cuando la euforia te distraiga.
Un abrazo.