M.L.Garden
Un jardín también puede crecer dentro de una persona; por ello la mente debe cuidarse con tiento y amor, conscientes de lo que plantamos en nosotros y en los demás.
Este poemario explora cuatro espacios emocionales donde los sentimientos florecen de distintas formas. La Rosaleda abre sus pétalos a versos de amor intenso y delicado. El Invernadero protege aquello que duele: los traumas, las pérdidas, y las emociones que germinan y sobreviven en silencio. La Pradera, se extiende hacia el horizonte, respirando juventud e infancia. Finalmente, el Jardín Flotante se eleva a lo onírico, un espacio donde los sueños y la calma dialogan con el alma.
Cada poema es una invitación, a sentir sin reserva y a abrazar nuestra vulnerabilidad, reconociendo que incluso las emociones contradictorias son válidas para convivir en nuestro propio jardín interior.
Este libro no busca dar respuestas, sino ofrecer compañía y comprensión para no sentirnos solos, convirtiéndose en los brazos que a veces nos faltan.
Un poemario para quienes sienten demasiado y, aun así, siguen floreciendo