Ana González
Al igual que el paso del tiempo, la vida transcurre dejando huellas que se quedan marcadas en el corazón en forma de aprendizajes, sentimientos o reflexiones.
Cada uno de ellos, nos hace transitar por los diferentes momentos que, si bien no nos definen por sí solos, nos construyen cuando se entrelazan.
Al igual que las estaciones del año, las personas conocemos el cambio, sufrimos pérdidas, florecemos, renacemos, experimentamos el frío del desengaño y la calidez del amor sincero.
Otoño en invierno, verano en primavera es un recorrido por todo aquello que nos enseña que, para saborear la calidez del sol del verano, siempre es necesario reconocer el brillo de la luz de la luna en invierno.