Siete
Aun así, cortaría mis alas
para envolverla en ellas
cuando durmiera,
le ofrecería mi corazón
envuelto en llamas
para borrar su tristeza
y vendería mi alma
por salvar la suya,
aunque se vaya,
aunque no me quiera.
¿Locura?
Nadie dijo que el amor
no lo fuera.