Fernández Palacios, Lidia
La Naturaleza nos muestra siempre su delicada perfección y su eterna belleza y majestuosidad en sus diversas formas. Es esta hermosura de sus rincones y elementos la que permite aflorar los sentimientos más puros en el ser humano cuando éste se desenvuelve entre sus parajes. Nuestra contemplación hacia su belleza y sus maravillas sigue teniendo un papel central en el pensamiento humano, aspecto ya desarrollado por nuestros antepasados, quienes admiraban el mundo natural dedicándole cantos, bailes, rezos y melodías. Son precisamente estas emociones que surgen de la admiración a la Naturaleza las que quedan por siempre grabadas en nuestra memoria como fuente de recuerdos y momentos vividos, y se vuelven fuente de nuevos recuerdos que poder experimentar. La Naturaleza hace fluir una inspiración en constante evolución y armonía que no pasa desapercibida y nos invita a soñar con seguir descubriéndola. En este poemario naturalístico, nuestros sentidos caminarán por grutas, orillas y senderos, y sus versos nos encontrarán soñando entre los rincones naturales más emblemáticos mientras descansan sobre sus flores y mares los pensamientos más profundos del corazón humano.