Trijueque, Rubén
Sueños escritos con el lápiz roto de la vigilia. El polvo del grafito es el fantasma de algo que ha muerto y no ha podido ser identificado.
Personajes cubiertos de máscaras, maquillaje y brillantes metáforas, visten disfraces para ocultar sus restos invisibles. Sonrisas pintadas que se derriten al sol, e instantes donde despertar es caer y el naufragio, el único hogar.
En el teatro de la desolación cada gota tiene su derrame. Ángeles caídos que secuestran aviones para utilizar sus alas, niños convertidos en brujas, vampiros del dolor, personajes que viven en el fondo del mar y canciones donde el estribillo se ha ido.
Donde hubo alas, hay lluvia.