Me la pela
Pues solo sería poesía, la verdad… Y en su mayoría con baja claridad e incluso gramaticalmente incorrecta. Si alguno esperaba una fuerte línea argumental con una correlación temática se va a decepcionar más de lo que jamás nadie imaginó que alguien se podría llegar a decepcionar. Habrá locuras que ni yo sabré de qué van, tantas otras que sí lo sepa, pero que vaya a fingir no recordarlas.
Sin lugar a dudas, más que una evolución artística, se llegará a percibir una evolución en su calidad o en mi locura, pues he tratado de respetar la cronología de cada creación.
Confío en que, si bien no aclararé nada sobre los dos sentidos aludidos en el título, al menos se respaldarán los sinsentidos que se auguran.
Les deseo, mis queridísimos lectores, que gocen del suficiente sentido común para reconocer a tiempo cuándo una obra no les gusta; o, en su defecto, de la absoluta carencia del mismo, para que ello les permita deleitarse tanto como yo imagino que llegué a hacerlo en su día (aunque nunca lo reconoceré formalmente).