Salem Iselmu, Ali
Tierra desnuda es una melodía que recoge las huellas de las dunas y el viento de arena. Lo traslada de verso en verso en busca del mar. El exilio es una huella imborrable en cada palabra que viaja de un lugar a otro en busca de las raíces perdidas. Hay una ciudad robada, un poeta que le canta al viento de arena, a la luz de las estrellas. Evoca lejanos recuerdos y vuelve sobre sus huellas en busca de cada morada en la que hay una historia llena de nostalgia, sufrimiento, belleza y dolor.
Cada verso busca un nuevo territorio en el interior del alma, una nueva imagen que permanece quieta en cada mirada, en cada lágrima. Este canto sonríe al destino, al inevitable viaje hacia la ciudad prohibida, hacia el oasis donde las estrellas miran el interior de un pozo.
El caminante busca el ocaso de la tarde cuando lo envuelve el susurro de una palabra, el silencio de un instante, una huella perdida en el interior de una nube. Allí es donde encuentra sus pies sobre el camino hacia la tierra desnuda.